Dos nadadores. Una causa. Un río.
Travesía Rosa nació en 2019 de una conversación y una convicción: que el deporte puede salvar vidas más allá del agua. Hoy somos un equipo, una comunidad y un movimiento que crece cada año.


Julieta O'Connor es nadadora de aguas abiertas y la fundadora de Travesía Rosa. En 2023 completó una de las hazañas más exigentes del deporte argentino: cruzó el Río de la Plata a nado.
Pero Julieta ya sabía que el agua podía servir para algo más que un desafío personal. En 2019 convirtió esa pasión en propósito: organizó la primera Travesía Rosa con un puñado de nadadores y una meta simple. Hoy, esa idea mueve a más de 80 personas cada octubre y financió 2.820 mamografías gratuitas en todo el país.
Además de nadar, Julieta lleva el mensaje de la prevención a comunidades, municipios y empresas a través de charlas abiertas durante todo el año. Porque la detección temprana no puede esperar a octubre.
Julieta O'Connor
Fundadora - Nadadora de aguas abiertas


Lucas Rivet es uno de los 38 nadadores en la historia que logró cruzar el Río de la Plata a nado — 42 km en 14 horas y 10 minutos. Nacido en San Isidro y miembro de Open Water Argentina (OWA), Lucas es referente de las aguas abiertas en el país y co-organizador del Cruce del Plata.
Cuando Julieta le propuso transformar el deporte en una causa, Lucas dijo que sí. Desde entonces es el co-fundador de Travesía Rosa y el responsable de hacer posible lo imposible cada octubre.
Lucas también creó junto al documentalista Pablo Pérez el film "Cruce del Plata. Historia de un desafío", disponible en YouTube y estrenado en DeporTV — un registro de todos los que se animaron a cruzar el río más ancho del mundo.
Lucas Rivet
Co-fundador - Nadador de aguas abiertas - Especialista en logística y organización
Clara Zavalia, Gabriela Douce y Celina del Pino son las personas que hacen posible que el evento suceda cada año. Inscripciones, comunicación, coordinación de mamografías, seguimiento de resultados, logística del día. Sin ellas, los nadadores no llegarían al agua.
Detrás de cada brazada,
hay un equipo en tierra
Prevención, no reacción
Deporte con propósito
Impacto verificable
Cada mamografía tiene seguimiento. Si el resultado requiere más estudios, gestionamos los turnos. Ninguna mujer queda sola con un resultado en la mano.
La mamografía detecta lo que el autoexamen no puede ver. Por eso insistimos: hacerse el control antes de sentir algo es lo que salva vidas.
No competimos contra nadie. Competimos contra el tiempo que una mujer lleva sin hacerse su control. Cada brazada cuenta.


